Mostrando entradas con la etiqueta La Opinión de Tenerife. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La Opinión de Tenerife. Mostrar todas las entradas

martes, 18 de marzo de 2014

Dirección General, por Luis Capote

De tira a tira y tiro porque me toca, pensaría el leguleyo número dos, que dedicó otra reseña a recordar la otra tira diaria que en otros tiempos publicaba el diario La Opinión de Tenerife: Dirección General.



Título: Dirección General 
Formato: Recopilación de cuatro números 
Autores: (G) Patricio Ducha (L) (T) (P) Roberto Burgazzoli 
Editorial: Ediciones IDEA 
Precio: 11,49 euros 
Comentario: 

Normalmente es apuesta asegura afirmar que de los géneros que se cultivan en la historieta periodística el humor político es probablemente uno de los más difíciles. La sátira, la ironía más o menos fina, la crítica más o menos descarnada son ingredientes necesarios e inevitables de la actividad, amén de termómetros fiables del grado de salud democrática de una sociedad y de la finura o grosor del pellejo de sus dirigentes, que no siempre asumen aquella máxima de que quien expone se expone. De un tiempo a esta parte nuestra mal llamada “clase” política nos prodiga con episodios que nos llevan de la carcajada del escepticismo hasta el sonrojo del cabreo, en lo que constituye una competencia un tanto desleal con los historietistas que, muchas veces, comprueban como la realidad supera la más disparatada de las ficciones. La tira “política” constituye una crónica en clave de humor de la actualidad y, con recopilaciones como la que aquí se trata, se convierte en documento para una época y un lugar, en este caso las islas Canarias y, en menor medida, el conjunto de España en los felices tiempos que discurrieron entre 1999 y 2004. 


miércoles, 10 de marzo de 2010

Ponga un elefante en su vida, por Eduardo Serradilla

Llega la primera reacción al cierre “a la francesa” de la sección de tebeos del moribundo diario La Opinión de Tenerife. Su autor, Eduardo Serradilla Sanchís:

Antes de sentarme a escribir esta columna, he tratado de ponerme en el lugar de una persona que toma una decisión, dentro del organigrama de un medio de comunicación actual.
He tratado de no dejarme llevar por el sentimentalismo barato y me he limitado a pensar con la mentalidad de quien sabe que los medios físicos, por mucho que algunos se empeñen, están entrado en la recta final de su existencia.

Además, y sin perder de vista los costes y la necesidad de lograr un aporte publicitario, necesario para poder sobrevivir, he buscado argumentos que justifiquen, en plena ola de popularidad del noveno arte, -cómic o tebeo para quienes lo prefieran- darle la patada a una persona que ha demostrado, de sobra, su valía para poner a otras que son unas perfectas desconocidas.

Mi cabeza ha estado buscando todas estas razones y, sobre todo, la explicación del por qué, tras más de una década, ni siquiera se ha dejado al responsable de una sección como la que se cita en el párrafo anterior, despedirse como es debido.
Al final, una imagen que se ha repetido en mi cabeza, una y otra vez, ha sido la de un elefante corriendo entre las estanterías de una tienda de porcelanas. Y me gustaría decir que éste es un caso aislado, me gustaría, sí, pero no lo es.

De un tiempo a esta parte, los medios de comunicación cercenan secciones, cambian a sus responsables o alteran los contenidos, inmersos en una carrera contra el tiempo, contra un mercado cada vez más saturado y cambiante, y contra la implantación de Internet y lo que ha supuesto.
Ya vale casi cualquier excusa y el despedir al responsable de una veterana sección, como la que se publicaba en el rotativo La Opinión de Tenerife, ya no sorprende a nadie.

No se me escapa que el cómic, el tebeo, los colorines como se decía antaño siguen sin estar considerados VERDADERA CULTURA y son muchos los que piensan que no hay espacio en la vida “adulta” para un entretenimiento como ése. Si a todo ello añadimos la tendenciosa información que se suele dar en gran parte de los medios de comunicación y muy especialmente en las televisiones generalistas cuando se habla del mundo otaku –manga y anime- el resultado es casi apocalíptico.

Tras muchas, muchas páginas dedicadas a difundir, no solamente colecciones gráficas sino encuentros como el Salón del Cómic y el Salón del Manga de Barcelona y estrenos cinematográficos relacionados con el noveno arte, alguien ha decidido que todo este trabajo ya no interesa y que lo mejor es aprovechar el trabajo de otros, supuestamente más rentable.

La ignorancia justifica muchas de estas decisiones, aunque no se suela reconocer. De igual modo, quienes criticaban el desaparecido Salón Internacional de Cómic de Santa Cruz de Tenerife se les llenaba luego la boca cuando luego acudían a reuniones oficiales en Las Palmas de Gran Canaria.

Lo cierto es que uno tiene la sensación de que los medios van por un camino distinto al de la sociedad, sobre todo cuando se convive con los llamados medios GRANDES, en especial, a la vista de los “personajes” que mandan a cubrir eventos culturales como un encuentro comiquero.

No me gustan las comparaciones, pero el trabajo que Patricio García Ducha desarrollaba en el desaparecido suplemento El Radikal, publicado durante años por periódico La Opinión de Tenerife, estaba a años luz de muchas de las crónicas publicadas en los ya mencionados grandes medios durante los días que duraba un encuentro como el que se celebra en la ciudad condal.

Para esos GRANDES medios, el Salón del Cómic de Barcelona era un evento más, mientras que, para personas de la talla de Patricio García Ducha, el Salón del Cómic de Barcelona les daba la oportunidad de hablar con algunos de los mejores autores del panorama mundial del cómic, además de conocer el aluvión de novedades presentadas durante aquellos días. Luego y durante varios meses, los lectores podían conocer y disfrutar con su trabajo y las mil y una aventuras vividas a la sombra del encuentro.

Quienes me conocen saben no solamente que me une una muy buena amistad con Patricio García Ducha sino que he colaborado con la página de cómic de La Opinión desde el año 2003 hasta el presente 2010. Ello no significa que me olvide de que Patricio García Duchanya estaba antes de llegar yo al mundo del fandom o que él tenga sobre sus espaldas dos décadas como teórico de cómic, además de su trayectoria como guionista y su faceta como director del Salón Internacional del cómic de Santa Cruz de Tenerife, algo de lo que muy pocos pueden presumir.

Sus méritos, reconocidos por la misma dirección de Ficomic -organismo responsable de organizar tanto el Salón del Cómic como el Salón del Manga de Barcelona- no le han servido para poder despedirse de los lectores de una de las secciones más longevas del panorama profesional español. Como él mismo me ha comentado, ni siquiera han tenido los arrestos para llamarlo desde la dirección del periódico y comunicarle la decisión.

Lo malo de Internet es que permite realizar este tipo de operaciones de manera, demasiado quirúrgica, vaya que sí.

Tal y como están las cosas, lo menos que se puede pedir -entendiendo todas y cada una de las justificaciones que un medio puede argumentar para suspender una sección- es que te dejen decir adiós. Hasta los condenados a muerte tienen derecho a una última voluntad. Y para alguien que se dedica a escribir, tener que dejar de hacerlo es, en cierta forma, un sinónimo de morir.

No me entiendan mal, sé que a Patricio García Ducha, aunque amenace con dedicarse al ganchillo, le quedan muchas cosas por decir sobre el mundo del cómic, sus encuentros y sus neurosis, pero, qué quieren, lo que detesto son las formas y las maneras que parecen imponerse en este mundo, a imagen y semejanza de la época absolutista.

Lo último que quiero decir es GRACIAS a Patricio García Ducha por el trabajo desarrollado durante todos estos años y por defender al mundo del fandom sin los prejuicios y las majaderías que son moneda común entre quienes juran y perjuran defenderlo.

Su trabajo merece figurar como un referente para todos aquellos que deseen conocer, en profundidad y con la erudición necesaria, las bambalinas del noveno arte y la importancia del lenguaje gráfico en nuestra sociedad contemporánea.

De ahí que esta columna no sea un adiós, sino un ¡Hasta pronto, compañero!, deseando que el futuro te lleve hasta lugares más propicios.

martes, 9 de marzo de 2010

Disolverse sin hacer ruido

Las malas noticias nunca vienen solas, no. Aquí les dejamos esta larga reflexión del amigo Patricio Ducha, al que –por segunda vez- han echado a la sordina de La Opinión de Tenerife. Esta vez, lo que cierra es la página dedicada al mundo del tebeo. Hay que aplaudir la actitud de los mandamases del diario insular, porque están consiguiendo convertir en un erial lo que era una iniciativa ilusionante. Y sobre todo, la falta de modales, de educación y de cualquier mínimo de decoro. Pero dejemos el cabreo y cedamos la palabra al señor Ducha:

Uno piensa que está preparado para recibir determinadas noticias, preparado para recibir determinados golpes. La realidad es que al final uno siempre se confía y cuando llega la noticia te coge igualmente de sorpresa, como un golpe que no esperas y el impacto te deje marcado. En definitiva ¡no estabas preparado!

Y yo no estaba preparado para enterarme ayer domingo, 7 de marzo, de que la página de Cómic que publicaba todos los domingos en La Opinión de Tenerife ya no se iba a publicar más.

Incluso sin ni siquiera yo enterarme, la última página de cómic o sobre cómics escrita o coordinada por mi en La Opinión de Tenerife fue la publicada el 28 de febrero.

Y no es que alguien me llamara o me lo comunicara la última semana de febrero (no por nada ¿saben? sino simplemente por saberlo) o los últimos días antes de enviar la página para su publicación y así poder despedirme de los pocos lectores que pudieran seguir la página, quién sabe si desde los inicios de La Opinión. El martes 21 de septiembre de 1999 salió a la calle el primer ejemplar de La Opinión de Tenerife, y ese mismo viernes 24 de septiembre, dentro del suplemento Radikal, aparecían tres páginas de cómic realizadas o coordinadas por un servidor. Dos hablaban del 300 de Frank Miller, gran novedad en aquel momento, y otra página publicaba cómics realizados por autores canarios en la primera iniciativa de este tipo que se realizaba en la prensa de las islas.

No soy hombre de fechas, ni de efemérides, pero en estos dos últimos años se han ido cerrando muchas etapas que quizás ya no me apetezca retomar. En noviembre de 2009 se cumplieron 20 años desde que publiqué mi primer artículo sobre cómics, tebeos o colorines fuera del ámbito fanzinero y de una forma que podríamos definir como de “profesional”. Fue en la revista Punto y Aparte, en su número 5 con fecha 11/1989. Una revista mensual en la que seguí colaborando hasta su cierre. Luego realicé colaboraciones puntuales en La Gaceta de Canarias, en el Canarias 7, en publicaciones a nivel nacional (¡Guau!) e incluso realicé algunas colaboraciones para el amigo Manuel Darias que fueron publicadas en el Diario de Avisos, en su página sobre cómics, la decana de la prensa escrita, todo un privilegio para este aprendiz de informador del mundo de los tebeos. Hasta que llegó Eduardo García Rojas. Él fue quién estableció una página semanal dedicada al cómic en La Gaceta de Canarias, se llamaba Gotham Cómics y Quico Cichosq le realizó una cabecera genial. Eduardo me invitó a colaborar más asiduamente con él en su página, casi de forma regular, y en julio de 1996 me pidió que me hiciera cargo de ella al emprender nuevos retos en otros medios. La responsabilidad me abrumó ¿sería capaz? Me puse a ello e incluso, durante una larga temporada, llegaron a aparecer dos páginas dedicadas al cómic en Los Domingos de La Gaceta: una dedicada a reseñas, otra a artículos y reportajes. Allí conocí a Alfonso González Jerez, Félix Díaz, María Jesús Lillo o Verónica Alemán. Que me enseñaron, me regañaron, me persiguieron para que entregara los disquetes de 3’5 que contenían artículos e imágenes. Internet era todavía un proyecto y tenía que desplazarme en mi cuatro latas rojo a Los Majuelos para entregar mis colaboraciones. Colaboraciones que nunca fueron agradecidas, ni reconocidas, por la dirección o los dueños del periódico de forma que no se porque me extraña como me han tratado con posterioridad. La etapa en La Gaceta finalizó el mes de julio de 1999. Decidí dejarlo, ¿para qué seguir? Y entonces me llamó Job Ledesma y me contó el proyecto del Radikal y me llevó a La Opinión y conocí a Paco Cansino y este me presentó a Paco Pomares y me volví a ver embullado en la realización de una página que hablara cobre cómics, y en buscar a autores de cómic canarios para publicar su trabajo e incluso en la realización de una tira de humor diaria, y luego en dos y caricaturas ¿qué más? Ahí la historia si cambió.

Así que si sumamos los años de la página semanal realizada para La Gaceta de Canarias y los años de La Opinión de Tenerife son casi catorce años realizando una página semanal dedicada al universo del cómic y la viñeta, escribiendo, inventando, criticando, leyendo, soñando. Pero la historia volvió a cambiar. Y esos catorce años acabaron el domingo 28 de febrero porque, sinceramente, se me han acabado los ánimos y las ganas de continuar esperando que la historia cambie otra vez.

Dicen que a todo cerdo le llega su San Martín. Y yo, esta mañana, me he sentido cochino. Quizás porque pensé que importaba algo el haber estado ahí, todas las semanas, enviando un trabajo, con retrasos, con equivocaciones, pero cumpliendo siempre, trabajando de gratis, de noche, en vacaciones o con temporal. Pero no ha importado. No ha importado nada. Una vez Félix Rojas me comentó que me veía como una especie de historiador de lo minúsculo por escribir sobre cómics, una parte pequeña, muy pequeña, de lo que será la Historia de este siglo. Y quizás por escribir de algo tan minúsculo, uno se va mimetizando con lo que escribe y también termina por hacerse pequeño, tanto que los demás llega un momento que no te ven. Creo que a mi, hace tiempo, me dejaron de ver en La Opinión.

Ni siquiera me llamaron para decirme que la página del día 28 de febrero era la última. Solo una persona si se acordó de mi el sábado 6 de marzo, a las 19:30, para decirme que no enviara la página del día 7, que no se publicaría y que alguien me llamaría para hablar conmigo porque era por algo que pasaba en la última página. ¿Qué será? Intenté llamar a las personas que conocía y que pensé que me podrían aclarar el tema: los jefes de redacción Ramón Alemán y Víctor Afonso. Una voz que no se quiso identificar me respondió que “esos dos señores ya no trabajan aquí.”

Después me enteré que se habían cargado el 2C, que había cerrado el sábado 27 de febrero y que Eduardo García Rojas había publicado una despedida en Internet. Y me temí lo peor.

El domingo vi la edición de La Opinión, comprobé que le dedicaban una página dentro de la sección Cultura y Espectáculos a Krahn, gran humorista que publicaba en la última página del suplemento dominical de prensa ibérica: Magazine. Y entonces pensé que la página seguiría. No se había suprimido la página, se la dedicaban a Krahn, con toda lógica, como homenaje al estupendo humorista.
Pero por la noche, antes de acostarme, revisé mi correo electrónico y descubrí un e-mail, enviado desde La Opinión, a las 19:59 con una escueta nota: “Ya nos aclararon que tu página de cómic no va a salir más, se va a sustituir por una que se hace para La Nueva España. Pues nada muchas gracias por todo y hasta otra, mucha suerte.”

Lo cierto es que se me quitó el sueño de golpe y me temo que no habrá llamada.

Así que me siento menospreciado, vapuleado, ninguneado, ignorado, por personas a las que ni siquiera les importo, que ni siquiera saben que existo y que prefieren sustituir la página de cómic que hacíamos un grupo de aficionados canarios por otra página de cómic que se hace en Asturias. Aunque cualquiera sabe, con esto de la globalidad y de internet dentro de poco la redacción de La Opinión de Tenerife puede estar en Barcelona o en Caracas ¿Para qué complicarse?

Así que ya, a estas alturas, me siento cochino. Colgado de los pies y viendo acercarse al matarife, con un gran cuchillo que espero que este afilado, para que sea rápido. Porque me apetece que sea rápido. Porque estoy cansado. Y porque no quiero seguir. Así no.
Solo quiero, antes de estirar el cuello, agradecerle a todos aquellos que han seguido la página de cómic que, con más o menos fortuna, hemos perpetrado un servidor y un grupo de amigos que han aportado colaboraciones, reseñas, críticas o columnas de opinión. Sobretodo a los dos principales puntales: Eduardo Serradilla y Luis J. Capote. Y también a Eduardo Glez., Ángel Marrero, Juanan, Ana Lisi, Lino Alcaide, Bruno Díaz, Nerea, Guada, Patri, Alberto Hdez., Sergio, Eduardo, Juan Pedro, Richard, Agustín, Lorenzo, Pérez, Job, Jordi, Paco, Carmen, Alfonso, Felix, Verónica, Paola, Anura y a todos aquellos que en algún momento colaboraron conmigo o con la página de cómic. También a todos los autores que me atendieron y que me facilitaron obras, imágenes e incluso alguna dedicatoria. Se que me olvidaré a alguien pero a todos, a ti también: ¡Mil gracias!

Y a mis sufridores en casa, a mi familia, a los que he robado muchas horas por perseguir este sueño de escribir sobre cómics.

Esto se acabó, señoras y señores. Y ahora espero disolverme sin ruido, como una lagrima en la lluvia.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Aquí huele a muerto...

Nos enteramos a través de la bitácora La Guarida del Dragón de que 2*C, el suplemento cultural del diario La Opinión de Tenerife ya no saldrá más. Atrás queda una iniciativa donde los aficionados al noveno arte pudimos disfrutar de los Becarios del amigo Eduardo González. Con esto, el periódico tinerfeño se deshace de lo poquito interesante que le quedaba. Ante este proceso de zombificación, los Ningunos opinamos que, vistas las formas en que han tratado otras despedidas, cuando ya no quede nada, los lamentos no van a ser muchos.

domingo, 15 de marzo de 2009

Adiós a las tiras de La Opinión (V): Los becarios dejan los estudios

Nos comenta nuestro amigo Eduardo González que ayer sábado, 14 de marzo de 2009, se publicó en 2*C la última de las tiras de Becarios. El final es un tanto abrupto por las circunstancias que ustedes ya conocen y que no es menester repetir, pero el autor no descarta que, en un futuro (más o menos, próximo, lejano o intermedio) pueda volver a contar las aventuras de Lola, Paco, Emilio, Blas y el Señor Parra (entre otros). Atrás quedan, pase lo que pase, diez años en los que autor y personajes han evolucionado, crecido y alegrado los sábados de unos lectores que, habiendo pasado por la universidad, no han podido evitar sentirse reflejados en las historias perpetradas por el amigo Edu. Eso sí, no será la última noticia que tengamos a corto plazo de esta panda de letrados iletrados… y hasta aquí podemos contar.

domingo, 15 de febrero de 2009

Adiós a las tiras de La Opinión de Tenerife (IV)

Todavía colea el asunto de las tiras de La Opinión de Tenerife. Ayer se despidieron el Caballero y la Señora. Y lo hicieron de esta guisa:



Según noticias llegadas a la bitácora, esta postrer tira, que cierra –de forma cuasidefinitiva- la colaboración de Comics Canarios con el diario tinerfeño (al menos, de momento, que en este mundo sólo son seguros los impuestos y la parca) ha sido una gentileza que Patricio Ducha y Eduardo González han tenido para con el padre de las criaturas, Juan Luis Calero. De esta forma, esta singular pareja de ancianos ha podido, al igual que el Dire y que Floro, decir adiós… bueno, no adiós, sino hasta siempre (recemos porque “hasta pronto”) a la afición lectora.

sábado, 14 de febrero de 2009

Hoy presentamos a Almagrote

Paradójicamente, hoy, que aún andamos con la resaca “opinionera”, nos toca presentar a un señor que no necesita presentación, ya que ha visitado esta página con sus trabajos en diversas ocasiones. Pero nos quedaba que contara y cantara su vida y milagros. Allá vamos:

El año 1959 será recordado por dos motivos fundamentales. Uno de ellos es la victoria de los barbudos en Cuba y su llegada al poder. El otro, y más importante, es el nacimiento de Paquito Almagro Alonso en el desaparecido hospital militar de Santa Cruz de Tenerife. Como ya se puede observar, el color verde marcará la mayor parte de su vida.

El niño ha estudiado (¡lo justo!) e ingresa en la Escuela de Bellas Artes de Tenerife. La cantidad de veces que ha sido expulsado en la guardería, en la escuela y en el instituto por dibujar machangos –generalmente caricaturizando a los profesores- le hacen pensar que igual vale para lo de la pintura y todo eso. Paralelamente, y llevado por su amor a la radio, se inscribe en cursos de iniciación en la ya desaparecida Radio Cadena Española.

Tras unos años y cientos de cajas de carboncillos gastados, decide cambiar de registro e ingresa en el ejército (¡lo ven, otra vez el verde!). Su objetivo es el de hacer carrera en la Sanidad Militar. En esta marcial institución logra, tras años de servicio a la patria, ascender al puesto de ¡cabo primero! Finalmente, y haciendo cuentas, ve que a ese ritmo lo de llegar a capitán general está complicado y decide colgar el uniforme. Nunca se sabrá cuántas vidas se salvaron al no lograr alcanzar su objetivo profesional.

Regresa la vida civil con un montón de méritos castrenses (medallas, diplomas, cartas de felicitación y esas cosas) que no le valieron de nada en 1988. ¡Hoy tampoco! Ya por
esa época tenía una página propia cada domingo con sus machangos en el periódico “El Día”, actividad que compatibilizaba con colaboraciones de humor en la revista “Hespérides” de la capitanía general de Canarias, de la que fue redactor jefe. Atacado por un virus de egolatría y negligencia, crea -con las cuatro perras que obtiene como liquidación en el ejército- la revista “Canarias Mes a Mes” de la que es editor y director. Esta decisión confirma que la ignorancia siempre es osada. Logra hacerse acompañar en esta travesía editorial por algunos periodistas de renombre en aquella época (empezaba a nacer su faceta comercial, vendiendo lo invendible) y un gran número de colaboradores. Tras dos años de aventura, se cierra la publicación.

Por esa época, y bajo el nombre de “Almagro”, colabora con Diario de Avisos con sus –ingenuas- viñetas. La política aún no había “entrado” de lleno en su vida profesional. Como su amor por la radio nunca le abandona se incorpora años más tarde a Antena 3 Radio Tenerife. Poco tiempo más tarde es nombrado director comercial de Radio 80 Serie Oro. Posteriormente también ejercerá ese mismo cargo para Antena 3 Radio de Tenerife. Tras la compra (y desaparición) del grupo Antena 3 por parte de PRISA Cadena Ser decide dimitir de su cargo. Abandona la radio y se incorpora a La Gaceta de Canarias como director comercial y, ocasionalmente, como dibujante de humor bajo el seudónimo de “Almagreitor”.

Tras un par de años en el periódico es éste quien lo abandona a él y decide entonces divertirse un poco dirigiendo el programa de radio: “La Tajea y los Tres Sudamericanos” en Radio Club Tenerife y como programa de producción externa. Este programa de humor ya se había emitido en Antena 3 Radio con un gran éxito; incluso se le propuso realizar “La Tajea…” para toda España desde Tenerife, sustituyendo al dúo “Gomaspuma” que había fichado por Onda Cero. Nunca llegó a aceptar la oferta. Tras cerrar esta nueva etapa radiofónica se integra en el Grupo Idea como responsable comercial. Durante un año se dedica a relanzar la radio del grupo (Radio Isla) así como la implantación de periódicos semanales en la isla de La Palma, El Hierro, La Gomera y Fuerteventura. En estos semanarios también colaborará con sus viñetas.

En el año 1998 se incorpora a Azul y Blanco Comunicación como director comercial. El próximo mes de septiembre, tras 10 años de trabajo, abandonará esta empresa para dirigir programas de televisión en su productora, Creacción.Tv, especializada en programas de contenido socio-sanitario. Esta productora es la única en España que tiene en antena un programa de televisión dedicado a las donaciones y transplantes. Y éste es uno de los principales motivos de este cambio profesional -y existencial- ya que en mayo de 2007 se le realizó un transplante de riñón y estimo que había llegado el momento de anteponer a las cosas prescindibles lo que de verdad importa en la vida: ¡vivir!

En lo que a su relación con La Opinión de Tenerife se refiere, Paco Almagro ha colaborado con el periódico desde el primer número. Es Paco Pomares, el primer director del periódico, quien lo rebautiza como “Almagrote”. El pasado año la actual directora, Carmen Ruano, le propone cambiar sus clásicas viñetas en blanco y negro por viñetas a color para una nueva sección en la contraportada. Casualmente estas viñetas empezaron a publicarse la semana previa a su transplante.

Finalmente y como colofón a este repaso a su trayectoria en el humor gráfico conviene recordar la frase que Paco Almagro, “Almagrote”, siempre tiene presente y que definesu filosofía de trabajo: ¡Bueno, ya hemos llegado hasta aquí; ahora sólo nos falta aprender a dibujar!

Dicho esto (salido del c. v. que el autor perpetró para el evento Santa Cruz diseña) nos pide que añadamos el siguiente epílogo:

La dirección de La Opinión me aplicó un "ERRE" (¡es como un ERE pero con retranca!)

viernes, 13 de febrero de 2009

Adiós a las tiras de La Opinión de Tenerife (III): No se acaba el humor

Eso sí, no queremos terminar la actualización de hoy sin un pequeño rayo de esperanza. Por un lado, el hecho de que el humor no abandona La Opinión de Tenerife. Padylla, que no ha mucho sufría una situación parecida, motivada por la desaparición de La Gaceta de Canarias, ha pasado a colaborar en el diario tinerfeño. Le cedemos la palabra:




Hola gente, tengo una buena noticia. A partir de hoy comienzo a publicar diariamente en el periódico La Opinión de Tenerife. Destriparé la actualidad, especialmente la canaria, y daré mucha caña al que se lo merezca (el 96% políticos). Y como casi siempre que hay una buena noticia, hay una mala. La mala y muy mala, es que a la vez que yo entro en este periódico, otros salen (o son salidos). Mis buenos amigos y grandes viñetistas Patricio Ducha, Eduardo González, Ángel Marrero y Paco Almagro encargados de hacernos reír durante mucho tiempo no compartirán conmigo las páginas de este medio, por la crisis y la madre que la parió. Espero colegas que encuentren rápidamente un hueco en algún medio canario, porque, ¡qué puñetas!, son de lo mejor del panorama humorístico canario.

Los Ningunos tenemos la fe, como buenos creyentes en el laicismo, de que al igual que el amigo Padylla, Patri, Edu, Ángel y Almagrote volverán a la carga más pronto que tarde.

P. D. Nos apunta un juntaletras entre bambalinas que algo hay, pero que el Gobierno niega todo conocimiento. Tirurarún tarún tarún.

Adiós a las tiras de La Opinión de Tenerife (II)

Y, ahora sí, continuamos con la triste noticia del fin de una época, con la desaparición de las tiras y viñetas con más antigüedad y salero del diario insular La Opinión de Tenerife. Por vía indirecta (de un comentario y la bitácora del amigo Padylla) nos hemos enterado de que también Almagrote deja de publicar sus incisivos chistes. Hay días en los que no merece la pena levantarse de la cama, proclamamos. Desde aquí, un abrazo al amigo Almagro.



miércoles, 11 de febrero de 2009

Adiós a las tiras de La Opinión de Tenerife

Hoy terminamos la actualización con una noticia que, lo decimos desde ya, habríamos pagado por no tener que dar: el día de ayer, martes, 10 de febrero de 2009, fue el de la inesperada despedida de las tiras de prensa de La Opinión de Tenerife. Sin palabras nos hemos quedado al ver estas imágenes:




No sabemos en qué circunstancias se ha producido este abrupto final. Intuimos que se deberá a lo que ustedes ya saben (la jodida crisis), pero los Ningunos ya opinamos que la partida de unos personajes y unos profesionales que han acompañado al diario desde su fundación bien merecía una despedida en mejores condiciones. Desde aquí, nuestro apoyo incondicional y sincero a Edu, Patri, Ángel, Floro, Rosa, Verena, Arsenio, Jonay, Vanesa, don Senén, Rapelón, Julito el Ruina, Chaxiraxi, el Director General, Lita, Ambrosio, Julio, Chicho, Checho… y a todos los que en algún momento de esta década se pasearon por las viñetas de Dirección General y de La venta de Floro.

Eso sí, ya advertimos que volveremos a hablar del asunto, más larga y tendidamente.